Esta historia de nunca acabar, de no terminar lo que no empezamos, ni de empezar lo que ya terminamos ...
Este sabor de tenerla y haberla perdido, de no tenerla y sentirla mía ...
Este encantador de serpientes, con su único destino de morir envenenado ...
Estos recuerdos de mi boca anclando en su cuello y mi cuerpo potenciándose con la fogosidad del suyo ...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada