viernes 13 de marzo de 2009

Verónica D. - Volumen 4





    Sin rumbo en La Plata, pasando por Wilkenny, me encuentro con una doncella y sus dos inseparables amigas.

    Escapando de mi mismo, viendo mi pasado de lejos, me enmudeció su belleza, aunque ya estaba mudo de antes.

    Sin darme cuenta, sin contemplar esa posibilidad, un día volví a verla, afuera del mismo lugar donde la conocí.

    Mi bolso y yo ibamos pasando, mi mirada se alzó por un momento, y en un instante, todo se paralizó, me maraville, sólo ella logra tal efecto en mi.