domingo 5 de abril de 2009

Verónica D. - Volumen VI





    Ella jugando a descifrar mi comportamiento, se hacen fuertes sus deseos de conocer más y más de mi, de saber de que estoy hecho, de cobijar en su entendimiento, el mío.

    Siguiendo sin darse cuenta mis migas de pan, se acerca más a mi. Casí diría que puedo oler su perfume de hierbas serranas recojidas en la pradera.

    Mirando sus peces, desde el eco de su departamento, pensará en mi, una y otra vez, preguntándose "por qué ?!". Por qué elijo el camino que dice "prohíbido", por qué este hannibal corta su muñeca y no la de ella ... por qué ?!.

    Esperaré como un águila de montaña mirando el verde suelo, con una simpleza dibujada a flor de labios; una historia semi-inventada para impresionar a un desconocido y una frase improvisada en el momento intentando despertar sensaciones.